Violencia Sexual

La violencia sexual constituye una de las más antiguas, ocultas y silenciadas expresiones de la violencia contra las mujeres. Es desconocida, por ser la menos notificada, denunciada y registrada. Inicia antes del nacimiento de las mujeres, y al nacer a muy temprana edad y puede perdurar toda la vida o llevarlas hasta la muerte.

La violencia sexual no tiene que ver con sexo, sino con el poder y la furia entre los hombres, la construcción de su virilidad y sexualidad dominante cuyo centro es el silenciamiento y el convertir a las mujeres en más violables ante los ojos de otros hombres, de sus familias, de sus comunidades, de la sociedad y de los sistemas que la integran, invisibilizando en las mujeres el dolor, sufrimiento, rupturas en la imagen de sí mismas, de sus creencias y proyectos de vida.

La violencia sexual se define como “todo acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual, los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, o las acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de la relación de ésta con la víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo”.

La violencia sexual se manifiesta entre miembros de una misma familia, entre personas de confianza y cercanas, entre personas desconocidas y extrañas. Le puede ocurrir a cualquier persona y en cualquier momento, habiendo mayor riesgo dentro de casa, porque los victimarios resultar ser personas cercanas que violentan a las niñas y los niños y a su pareja.
  • Violación sexual.
  • Explotación sexual.
  • Sexo bajo coacción de cualquier tipo o la tentativa de obtenerlo, incluyendo el uso de la fuerza física, psicológica, económica.
  • Prostitución forzada.
  • Pornografía.
  • Tocamientos o roces de genitales.
  • Exhibicionismo y masturbación en lugares públicos. 
  • Las relaciones sexuales forzadas dentro del matrimonio.
  • El aborto forzado.
  • La negación del derecho a hacer uso de la anticoncepción o a adoptar medidas de protección contra enfermedades o infecciones de transmisión sexual.
  • Los actos de violencia que afecten la integridad sexual de las mujeres.
  • Las inspecciones para comprobar la virginidad o fidelidad de las mujeres, entre otras.