Ciclo de la Violencia

El carácter cíclico de la violencia ayuda a explicar por qué muchas mujeres no salen de este y lo viven durante muchos años. Demuestra que la violencia generalmente no es constante, y se acompaña por actitudes de arrepentimiento y cariño. Estas actitudes contrastan marcadamente con el otro lado violento de los hombres y cómo las mujeres desean tanto que termine la violencia sin necesidad de dejar la relación, creen en la promesa de que dejarán de golpearlas.

Hasta que este patrón se repite en numerosas ocasiones (suele decirse que es  un proceso cíclico) es que la mujer comienza a perder la confianza en las promesas de su pareja o compañero. En este momento, ella  empieza a  reconocer el carácter abusivo y degradante de la relación y que puede buscar ayuda para romper con este círculo de violencia.

Este círculo de violencia se presenta en cuatro fases, como se muestra en la siguiente figura y se describe a continuación.

Desde las mujeres:

1. Acumulación de enojo: En esta fase la víctima hace todo lo posible por quedar bien, evita las situaciones que sabe que  pueden enojar o  disgustar al ofensor, la víctima cree que tiene el control de la situación, sin embargo no queda bien porque el agresor siempre  se enoja, ella trata de justificarlo y de minimizar la gravedad de los actos violentos, siente angustia, ansiedad, miedo, desilusión, culpa. Se siente culpable, cree que falta en su papel de esposa, siente miedo y angustia. Generalmente es la fase más larga del ciclo.

2. Explosión: La víctima siente miedo, odio, impotencia, soledad, dolor, desesperanza, parálisis, disociación.  Se niega a aceptar que  esta situación le esté pasando a ella, quien por lo general no busca ayuda, lo hacen otras personas que conocen o presencian el hecho.

3. Distanciamiento: Por su parte la víctima se distancia, se siente culpable, con vergüenza, miedo, confusión y lástima propia, dolor; es el momento en que busca ayuda o toma decisiones, como irse de la casa, poner la denuncia o irse a un albergue.

4. Reconciliación: Siente miedo, confusión, ilusión, lástima, retorna la esperanza, cree en la posibilidad del cambio, en muchos casos retira la denuncia o vuelve a la casa y de nuevo se inicia el ciclo.

Fuente: Adaptado de ILANUD. Manual Metodológico de Capacitación en el Abordaje de la Violencia Domestica. 1999 

Desde los hombres:

1. Acumulación de enojo: En esta fase el ofensor comete actos agresivos menores o sea arremete  con palabras o con empujones, provoca incidentes de agresión, se enoja por todo, se comporta violento solo en la casa,   humilla, hay tensión y hostilidad.

2. Explosión: En esta fase el ofensor explota, comete actos brutales, descarga incontrolablemente el enojo que tiene acumulado,  tiene mucha rabia.

3. Minimización: En esta fase, el ofensor minimiza lo que ha hecho, dice que la víctima se lo buscó, que le estaba dando una lección o que  fue por el alcohol o las drogas.

4. Reconciliación o Luna de Miel: En esta fase, el ofensor se muestra cariñoso y amable, se muestra encantador, pide perdón, promete que no volverá a suceder, cree que la víctima ya aprendió la lección, deja de beber, le da regalos, dice que sin ella no puede vivir,  amenaza con suicidarse o quitarle a los hijos e hijas.

Fuente: Adaptado de ILANUD. Manual Metodológico de Capacitación en el Abordaje de la Violencia Domestica. 1999